Vistas de página en total

jueves, 19 de abril de 2012

Era tan tan que...

Era tan gafe, tan gafe que se sentó en un pajar y se pinchó con la aguja.

Era una vaca tan flaca, tan flaca que en vez de dar leche daba lástima.
Era tan simple, tan simple que ponía azúcar en la almohada para tener dulces sueños.
Era uno tan tontín, tan tontín... que le llamaban campana.
Era una chica tan mona, tan mona que sólo comía plátanos.
Era tan pequeñita, tan pequeñita que no le cabía la menor duda.
Era tan tonto, tan tonto que vendió la televisión para comprarse un vídeo.
Era un príncipe tan feo, tan feo que Cenicienta se fue del baile a las once y media.
Era tan lento, tan lento que corrió una carrera él solo y llegó el último.
Era tan tonto, tan tonto que no usaba clips porque no traían manual de instrucciones.
Era tan pobre, tan pobre que solo era "po".
Era un verano tan seco, tan seco que las vacas daban leche en polvo.
Era un niño tan feo, tan feo que cuando jugaba al escondite nadie lo buscaba.
Era una iglesia tan pobre, tan pobre que la misa del gallo la hacían con avecrem.
Era una calle tan ancha, tan ancha que en vez de pasos de cebra tenía pasos de elefante.





No hay comentarios:

Publicar un comentario